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El mapa, y qué explica el movimiento

Tres vistas del mismo dato y un descarte. El mapa de velocidad resume siete años en un número por punto. El slider muestra cómo se llegó a ese número. La serie promediada dice si el movimiento vuelve o se queda. Y el cruce con vegetación descarta la explicación más obvia.

Velocidad media de deformación (2019–2026)

Sobre imagen satelital. Rojo es hundimiento, azul es levantamiento, en mm/año. Se puede hacer zoom y desplazar.

Métrica Valor
Área cubierta 210 × 210 km (lon −70.6 a −68.2, lat −39.2 a −37.3)
Pixels confiables 4,886,991, el 74% del área
Velocidad mediana −1.9 mm/año
Percentil 1 / 5 −12.0 / −5.3 mm/año
Percentil 95 / 99 +0.5 / +2.1 mm/año
Área que baja más rápido que 8 mm/año 2.0%

Que el 74% del área tenga dato confiable no es un detalle: la estepa árida es de los mejores terrenos posibles para esta técnica, porque el suelo desnudo devuelve un eco de radar estable año tras año. Y las cubetas aparecen separadas unas de otras, no como un corrimiento general del mapa.

Cómo se acumuló, trimestre a trimestre

Cada paso del slider es un trimestre. El color es cuánto bajó o subió ese punto respecto de la primera fecha de la serie.

Arrastrá el slider. Rojo es hundimiento acumulado, azul levantamiento, escala ±28 mm.

Recorriéndolo se ve que la deformación no se recupera entre trimestres. Las cubetas se profundizan de forma monótona a lo largo de los siete años, sin ciclo estacional.

82 mm en siete años, sin ciclo estacional

Promediando la serie sobre los 97,000 pixels que bajan más rápido que 8 mm/año y comparándola con una zona de control de 530,000 pixels:

Serie temporal 2019–2026: zona que se hunde contra zona estable

La zona que se hunde baja de forma sostenida hasta 82 mm en siete años, unos 12 mm/año, y la de control se mantiene plana. La clave está en la forma de la curva: no oscila y vuelve, acumula. Un ciclo estacional se revierte cada año; esto no.

Hay más de un mecanismo

Las cubetas no responden todas a la misma causa. Mirando dónde caen aparecen al menos dos firmas distintas.

Sobre los bloques de shale más activos, el hundimiento es consistente con compactación del reservorio: la presión de poro baja al extraer, el esfuerzo sobre la roca aumenta y la roca cede. Esa firma se desarrolla en Producción vs subsidencia, donde el hundimiento medio por concesión se cruza con la producción y donde está el caso Bandurria.

Sobre las zonas bajas del valle fluvial, la candidata es el agua subterránea: el bombeo baja el nivel freático y las arcillas se compactan. Es la hipótesis que se pone a prueba abajo. Importa no mezclar las dos: el promedio de la sección anterior toma pixels de ambas firmas.

El riego no lo explica

Si el hundimiento del valle viniera del riego, las cubetas caerían sobre parcelas regadas, y esas parcelas se ven desde el espacio. Se armó un mapa de vegetación de verano con Sentinel-2, la mediana de unas 630 escenas sin nubes, y se lo comparó con el mapa de velocidad.

Vegetación de verano contra velocidad de deformación

El resultado va en contra de la hipótesis. Sobre 8.8 millones de pixels, la zona que más se hunde tiene un índice de vegetación de 0.11, menor que la zona estable, de 0.12. Las dos son estepa árida; una parcela bajo riego daría más de 0.4. Si algo, lo que se hunde está menos vegetado, que es lo contrario de lo que predice el riego.

Eso descarta el riego superficial, no la dinámica de la freática del valle. El cruce que lo cerraría no se puede hacer con datos abiertos: no hay serie de niveles freáticos pública para el valle de Añelo. Los repositorios nacionales y provinciales publican agua de superficie, así que habría que pedir los datos a la DPRH de Neuquén o a la AIC, o instalar piezómetros.

La atmósfera define la conclusión

Una corrida previa, con solo ocho meses de serie y sin corrección atmosférica, dio un hundimiento "generalizado" de 17 mm/año de mediana. Era artefacto: el vapor de agua de la atmósfera retarda la señal del radar, y sobre una ventana corta ese retardo se confunde con movimiento del suelo. Al extender la serie a siete años y corregir con ERA5, el sesgo desaparece, el fondo queda estable y solo quedan las señales localizadas.

Sin corrección atmosférica y con series cortas es fácil "ver" hundimiento donde no lo hay. Acá el preprocesamiento no es un detalle de implementación: cambia el resultado.

Cómo se mide

El radar compara la fase de dos pasadas sobre el mismo punto. El desfasaje dice cuánto se movió el suelo entre las dos fechas, con precisión de milímetros. Apilando decenas de pasadas se separa la deformación del ruido [Morishita 2020].

Pieza Qué Fuente
Imágenes Sentinel-1, radar de banda C, una pasada cada 6 a 12 días ESA Copernicus / ASF
Interferogramas ASF HyP3, procesamiento en la nube hyp3-docs.asf.alaska.edu
Serie de tiempo MintPy, 175 pares sobre 89 fechas [Yunjun 2019]
Atmósfera ERA5 del ECMWF, vía PyAPS Copernicus CDS

Se eligió el track 18 ascendente porque es el único con archivo continuo de 2019 a 2026 sobre esta zona: los descendentes locales se cortan en diciembre de 2021, cuando falló Sentinel-1B. Se conservan los pixels con coherencia mayor a 0.7, es decir aquellos cuyo eco de radar se mantiene estable a lo largo de la serie, y eso deja el 74% del área.

Lo que estos números no prueban

Que una cubeta caiga sobre un bloque productivo es consistente con compactación por caída de presión, y no la demuestra: la coincidencia espacial no ordena las causas. Con una sola línea de vista el movimiento vertical no queda separado del horizontal, salvo en la zona de Bandurria, donde hay dos órbitas. En banda C los cambios de humedad del suelo meten señal que se parece a desplazamiento. Y la demanda de agua de la fractura es mayormente agua de río, que por sí sola no explicaría un hundimiento del lecho del valle: eso habría que buscarlo en la freática.